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Salud escolar, clave para prevenir la enfermedad en el entorno educativo

Por Jaime Barrio

Salud escolar, un concepto fundamental para evitar que las personas enfermen o al menos para que retrasen el inicio de la enfermedad. Como dice nuestro refranero, “más vale prevenir que curar”, y no hay mejor momento para hacerlo que en la edad escolar, ya que la infancia, la adolescencia y la temprana juventud son las épocas del desarrollo vital en las que se adquieren los principales hábitos de vida que se afianzarán posteriormente con el paso de los años Además, la obligatoriedad de la educación facilita un acceso casi total a la población infantil y adolescente, independientemente de factores como el género, la nacionalidad, el nivel de estudios o la clase social de sus familias. La salud escolar se define como cualquier actividad de promoción de la salud en el entorno educativo que se lleve a cabo para mejorar y/o proteger la salud de todos los que trabajan, estudian y conviven en la escuela. Es un concepto que no solo incluye la enseñanza de hábitos y estilos de vida saludable, sino también todas las actividades relacionadas con el entorno físico y social de la escuela, el programa curricular, las políticas escolares saludables, los vínculos con la comunidad y la colaboración de los servicios socio-sanitarios. Está claro que el papel principal de los colegios es la enseñanza y aprendizaje del contenido educativo, pero la escuela también es una parte muy importante en la promoción de la salud y el desarrollo de las capacidades y habilidades del alumnado, de las familias y en general de toda la comunidad educativa. Así, la escuela, junto con el hogar, es un elemento clave donde tiene lugar el crecimiento de las personas desde sus estadios más tempranos, jugando un papel esencial en el desarrollo de la conducta y en la adquisición de los valores humanos. Todo esto condiciona que los resultados académicos que se consigan en la escuela estarán muy unidos al estado de salud de la comunidad educativa, de tal forma que los centros que promueven la salud como parte fundamental en su proyecto educativo podrán alcanzar más fácilmente sus objetivos, mejorando no sólo los resultados educativos si no también el clima interno del centro, los procesos de gestión y el liderazgo en la escuela. Los centros que promueven la salud como parte fundamental en su proyecto educativo podrán alcanzar más fácilmente sus objetivos. Esta promoción de la salud tiene que ser adoptada de forma participativa y con sinergias entre todos los participantes de la comunidad educativa (estudiantes, docentes, equipo directivo, familias, equipo de orientación, sanitarios, personal de mantenimiento, secretaría y restauración…) y tiene que formar parte de un “programa integral” en la escuela. Este enfoque integral va más allá de la enseñanza y el aprendizaje en las aulas, y se extiende a todos los aspectos de la vida de la escuela. Así, el ámbito educativo proporciona un marco de intervención excepcional en el que podemos intervenir los médicos y la enfermería, no solo desde el centro de salud, realizando medicina comunitaria (la segunda parte de nuestro apellido de especialistas), sino que también puede intervenir todo el personal docente y no docente, padres y madres de alumnos, así como los propios alumnos para conseguir empoderarles desde muy pequeños en el cuidado de su salud y de la salud de los que les rodean. Los 5 temas prioritarios de promoción de la salud que se deberían de trabajar en las escuelas a todos los niveles son:

  1. Fomentar la actividad física y alimentación saludable.

  2. Potenciar el bienestar y la salud emocional.

  3. Realizar una adecuada educación afectivo-sexual.

  4. Evitar consumo de sustancias (tabaco, alcohol y otras drogas) y prevenir la adicción a pantallas o tecnologías de la información y comunicación (móviles, ordenadores, internet, redes sociales…).

  5. Conseguir un entorno educativo seguro que garantizar una seguridad y prevención de riesgos, lesiones no intencionadas o accidentes.

Por todo esto, es fundamental que existan personas formadas en salud escolar en todos los centros educativos, ya que su labor es esencial para fomentar hábitos de vida saludables en toda la población escolar, atender a la diversidad y a las necesidades educativas especiales de niños con enfermedades crónicas y/o cualquier tipo de discapacidad y potenciar una escuela saludable integrando a todos los actores de la comunidad educativa. Así, de forma conjunta y coordinada con el resto de profesionales docentes y no docentes, actuarán en la prevención de enfermedades y accidentes así como en la promoción de la salud de toda la comunidad educativa.